Error
  • JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 1007

Marta Majó, la florista de las emociones.

Marta Majó, la florista de las emociones.

Como en el libro de Vanessa Diffenbauch “El lenguaje de las flores” Marta, al igual que Victoria, la protagonista de la novela,  escucha atentamente lo que sus clientes quieren transmitir con sus flores para poder diseñar la creación perfecta que llene de palabras los olores, los colores, las texturas…

El padre de Marta era un estupendo jardinero que trabajaba sus jardines con gran destreza, imaginación y creatividad. Sin maquinaria alguna, ni complicadas herramientas, sólo sus fuertes manos cubiertas por unos guantes llenos de tierra.

Su madre, una emprendedora nata, llevaba un pequeño negocio de costura que le permitía cuidar de sus hijos a la vez que trabajaba.

Así fue creciendo Marta, sentada en el suelo jugando entre hilos, trozos de tela y libros de flores, mientras de fondo se escuchaba la voz de Elena Francis en la radio.

Un día sus padres decidieron montar la floristería allá por el 1976. Al principio era pequeñita y estaba situada frente al mercado municipal de Sant Feliu de Llobregat.

Pronto la tienda cogió fama, pues se daba un buen servicio y además mi padre era un buen profesional…eso combinado con el don de gentes de mi madre fue un éxito–Nos cuenta Marta.

“Mis días transcurrían en la tienda. Mis padres acomodaron un pequeño comedor donde comíamos, hacíamos los deberes, cenábamos… “

Un día Marta se tuvo que quedar al cargo de la tienda. Su madre se había puesto de parto y Quima, la dependienta, la acompañó al hospital. Su padre tardó en llegar y una clienta necesitaba que le hicieran enseguida un bonito ramo. No aceptaba un “no se hacerlo” por respuesta, así que tono marcial mandó a Marta al almacén, mientras ella cuidaba de la tienda.

Y ahí estaba Marta, mirando a su alrededor los cubos con las diferentes flores, sin saber muy bien qué hacer. Entonces recuperó todos esos recuerdos en blanco y negro , entre trozos de telas, entre jardines, flores y tierra húmeda…y comenzó a crear su primer ramo.

Fue en ese momento que algo cambió. No sé si fue el hecho de crear algo nuevo o la cara de agradecimiento de la clienta- reflexiona Marta, mientras recuerda que aún se ríe de esto con su clienta.

Fue entonces cuando inició sus estudios en el arte floral. Viajó a Alemania para formarse con uno de los mejores maestros y aún hoy sigue reciclándose con los mejores floristas.

“Nos gusta la gente y nos gusta nuestro trabajo y por ello ponemos pasión en lo que hacemos. El mundo de las flores es apasionante y combinarlas y trabajarlas más aún. Tener en cuenta los colores, las formas, el estilo…de cada flor para combinarlas y lograr que emocionen, ¡es un arte!”

Tanto si quieres un ramo para regalar o para regalarte, como si quieres tu ramo de novia y la decoración floral de tu boda, Marta y Quima te atenderán, te escucharán y captarán toda tu esencia para transmitir con sus flores todo lo que tú quieras transmitir con ellas.

“Ponemos emoción para que nuestros clientes reciban emoción”- Marta Majó Flors.

 

 

Modificado por última vez enLunes, 27 Octubre 2014 17:19

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

LinksUsuario

Log In or Register

fb iconLog in with Facebook